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El balonmano ha entrado en la era de los datos. ¡Y esto es solo el principio!

  • Foto del escritor: franck
    franck
  • hace 2 horas
  • 4 min de lectura

Durante mucho tiempo, analizar un partido de balonmano significaba contar los goles.

¿Quién marcó? ¿Cuántos goles? Y si el portero tuvo un buen o mal partido.


Eso era suficiente en aquel entonces, cuando todavía era jugador, cuando nadie pedía más. Ese tiempo se acabó. ¿Por qué?

Porque no se puede mejorar lo que no se mide. Y mientras algunos equipos progresan gracias al análisis de los partidos, otros no logran comprender por qué siguen encajando tantos goles.

El balonmano está atravesando esta revolución, la revolución de los datos, al igual que otros deportes lo hicieron antes: béisbol, baloncesto, fútbol americano, fútbol, rugby…



Las estadísticas revelan lo que oculta el marcador.

Un marcador de 28-24 no dice nada sobre cómo se desarrolló realmente el partido. Dos equipos pueden obtener el mismo resultado y contar historias completamente diferentes.


Los datos permiten ver lo que ocurre bajo la superficie: las tendencias subyacentes, los patrones recurrentes, los momentos en que un equipo pierde el control antes de que nadie se dé cuenta.


Aquí hay cinco estadísticas que están cambiando la forma en que se entiende el balonmano hoy en día:



1. El impacto del portero, mucho más allá de las paradas espectaculares

Un portero que detiene entre el 30% y el 35% de los tiros a puerta se considera que está rindiendo bien. Por debajo de ese porcentaje, es motivo de preocupación. Por encima, supone una ventaja decisiva.

Pero la eficacia por sí sola no basta. También es importante comprender la distribución de los disparos según la fase del juego, las zonas de activación (6 m, 9 m o desde las bandas) y las zonas de impacto, para obtener una evaluación más precisa del rendimiento del portero.


Con un análisis adecuado, esto significa que puedes ayudar a mejorar a tu portero y organizar mejor la defensa en torno a él.


Steazzi te permite refinar tu análisis por zona de activación, zona de impacto y fase del juego. Además, es la única solución con una interfaz específica diseñada para porteros de balonmano.


2. Goles marcados y recibidos por período. ¿Cuándo comienza el partido?

El balonmano no se desarrolla de forma uniforme a lo largo de 60 minutos. El partido está plagado de momentos brillantes y otros decepcionantes que a veces se repiten partido tras partido. Algunos equipos dominan los primeros diez minutos y luego bajan el ritmo. Otros empiezan con lentitud y aceleran hacia el final. Otros, en cambio, se desmoronan sistemáticamente en los últimos cinco minutos de cada tiempo, sin siquiera darse cuenta, porque nadie se fija en ellos.


Un fallo que se repite sin ser detectado no es un simple bache. Es un problema estructural.

Identificar estas tendencias en varios juegos implica comprenderlas y actuar en consecuencia. Significa convertir una debilidad recurrente en un área de trabajo concreta.


Con un solo clic en Steazzi, puedes identificar los puntos fuertes y débiles de ambos equipos y tomar decisiones al instante.


3. Los goles encajados tras una pérdida de balón son uno de los indicadores más subestimados.

Esta es una de las estadísticas más reveladoras del balonmano moderno. Cada pérdida de balón representa una oportunidad de contraataque para el rival. Y en un deporte tan rápido como el balonmano, las transiciones suelen terminar en gol. Un equipo que pierde muchos balones en zonas peligrosas no siempre lo ve reflejado en el marcador inmediato, pero lo paga caro a largo plazo.


Este indicador debe contrastarse con los datos del oponente. Algunos partidos implican más pérdidas de balón que otros. ¿Qué equipo pierde más y cuál se beneficia más? El resultado del partido puede depender de esta estadística. Las pérdidas de balón pueden cambiar por completo el rumbo de un encuentro.


En un partido igualado, no siempre son los mejores tiradores quienes marcan la diferencia, sino los equipos que pierden menos balones.


4. Eficiencia de tiro: no solo cuántos, sino cómo

La efectividad en los tiros, por zonas y en momentos clave del partido, revela detalles que pasan desapercibidos. Un jugador predecible en sus tiros será neutralizado por un portero atento. Un jugador que dispara con demasiada frecuencia desequilibrado perjudica a su equipo de maneras que el marcador no refleja claramente.


La efectividad en los tiros también debe evaluarse según la fase del juego. Los porcentajes de éxito en los contraataques serán naturalmente más altos que en las jugadas a balón parado. ¿Cómo se comporta tu equipo según la fase del juego? El marcador nunca lo dirá.


Estos matices se reflejan en las cifras, pero rara vez son visibles a simple vista.

Un jugador rival cuyos hábitos y tendencias de tiro conoces ya no representa una amenaza. Se convierte en una oportunidad para tu equipo.


En el plan Steazzi Xtra, puedes evaluar la eficacia de los tiros de equipos y jugadores por fase de juego.


5. Gestionar el dinero y el tiempo

Ganar o perder un partido puede decidirse en los últimos minutos, los 5 a 10 minutos finales del encuentro. ¿Cómo se comporta tu equipo durante este periodo cuando la diferencia es de tres goles o menos?

¿Se repite este comportamiento? ¿Qué jugadores están involucrados? Comprender estos parámetros puede tener un impacto significativo en tu labor como entrenador. Algunos jugadores rinden mejor bajo presión que otros, y eso no tiene nada que ver con su calidad general. Es el contexto lo que lo determina.


Una buena gestión del dinero y del tiempo implica:

  • saber qué jugadores rinden bajo presión

  • comprender los patrones del oponente en momentos difíciles

  • Tener las rotaciones adecuadas preparadas incluso antes de que surja la situación.


Dentro de las estadísticas acumulativas de Steazzi, puedes analizar tus partidos durante cualquier período de tiempo, incluyendo el intervalo de tiempo que elijas.


El balonmano amateur merece las mismas herramientas.

Durante mucho tiempo, este nivel de análisis estuvo reservado para los clubes profesionales, aquellos que contaban con los medios para contratar analistas de vídeo, estadísticos o equipos especializados en rendimiento.

Esa época ha terminado.


Los datos ya no son un privilegio. Son una herramienta que todos los entrenadores, en todos los niveles, pueden usar para comprender mejor a su equipo, prepararse mejor para los partidos y desarrollar a sus jugadores.

El balonmano ha entrado en la era de los datos. La verdadera pregunta ya no es si son útiles, sino cómo se van a utilizar.


Precisamente para eso existe Steazzi: para que el mundo de las estadísticas sea accesible a todos, desde equipos amateurs hasta profesionales. Tanto si trabajas solo como con un equipo completo, puedes analizar el progreso de tu equipo según tus necesidades.



¿Estás preparado para ver el balonmano de una manera diferente?

 
 
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